Una pequeña opinión de la realidad de la educación paraguaya
Con esta noticia, que fue eco el año pasado (2016), se dio a conocer la
existencia de una problemática muy grave: la Educación, véase ésta desde el
punto de vista que fuere, ya sea desde la acera de los estudiantes, desde la de
los docentes y/o de la mismísima administración (MEC) que elabora los exámenes
y capacita a sus docentes. Sea cual fuere el lado del que nos encontremos, el
resultado será la educación y, su positivo o nefasto, resultado.
A uno le resultaría fácil decir que con el bajo porcentaje de rendimiento (47%), los profesores son quienes no se preparan; sin embargo, podría darse el simple caso de que los temas tratados en los exámenes no se adecuan a los conocimientos y áreas de los docentes del área específica; o bien, los estudiantes cada día se preparan menos y prestan menos interés hacia lo verdaderamente importante, lo que hace que los docentes no se preparen adecuadamente o simplemente duerman bajo los laureles, sin capacitarse o mejorar su situación. Aquí la problemática es, indefectiblemente el cúmulo de conocimiento y aprendizaje que los futuros padres de la patria pudiesen llegar a adquirir, pues allí radica la preocupación del bajo rendimiento de los docentes.
Estoy completamente convencido de que un/os examen/es no puede/n probar todo nuestro conocimiento, es más, diría que hasta tendría que darse otro tipo de examinaciones, tales como prácticas en aula, exámenes individuales o en grupos más reducidos, exámenes orales, buscando el método adecuado a nuestra realidad. Coloco un pulgar hacia arriba para con las constantes capacitaciones y actualizaciones que se viene realizando en pro de la educación paraguaya, sin embargo, es de notar que la educación inicial, comportamiento, cultural general y, ganas, se trae desde la casa; el deseo de aprender y conocer, viene de la mano de la familia, lugar donde también debería de haber capacitaciones, trabajando así junto con las familias, en pro de la bandera de la mejor educación.
Entendamos que la realidad es muy distinta en varios sectores del país, por lo que no podemos hablar de equidad en cuanto al acceso a la educación, y mucho menos esperar "grandes cosas" (por más que todos tengamos la capacidad de auto-superarnos y adquirir más conocimiento) de docentes que deben de luchar día tras día para brindar educación en condiciones no mínimas sino paupérrimas que ofrece el MEC y, es más, ¿qué esperar de estudiantes que ni siquiera tienen qué comer?
Sin más, estoy de acuerdo que las bajas calificaciones reflejan la poca preparación de las personas, pero estoy totalmente en desacuerdo exigir exámenes normalizados a personas quienes su realidad supera por completo a este tipo de preparaciones y exigencias. Se debe necesariamente, dar para exigir.
A uno le resultaría fácil decir que con el bajo porcentaje de rendimiento (47%), los profesores son quienes no se preparan; sin embargo, podría darse el simple caso de que los temas tratados en los exámenes no se adecuan a los conocimientos y áreas de los docentes del área específica; o bien, los estudiantes cada día se preparan menos y prestan menos interés hacia lo verdaderamente importante, lo que hace que los docentes no se preparen adecuadamente o simplemente duerman bajo los laureles, sin capacitarse o mejorar su situación. Aquí la problemática es, indefectiblemente el cúmulo de conocimiento y aprendizaje que los futuros padres de la patria pudiesen llegar a adquirir, pues allí radica la preocupación del bajo rendimiento de los docentes.
Estoy completamente convencido de que un/os examen/es no puede/n probar todo nuestro conocimiento, es más, diría que hasta tendría que darse otro tipo de examinaciones, tales como prácticas en aula, exámenes individuales o en grupos más reducidos, exámenes orales, buscando el método adecuado a nuestra realidad. Coloco un pulgar hacia arriba para con las constantes capacitaciones y actualizaciones que se viene realizando en pro de la educación paraguaya, sin embargo, es de notar que la educación inicial, comportamiento, cultural general y, ganas, se trae desde la casa; el deseo de aprender y conocer, viene de la mano de la familia, lugar donde también debería de haber capacitaciones, trabajando así junto con las familias, en pro de la bandera de la mejor educación.
Entendamos que la realidad es muy distinta en varios sectores del país, por lo que no podemos hablar de equidad en cuanto al acceso a la educación, y mucho menos esperar "grandes cosas" (por más que todos tengamos la capacidad de auto-superarnos y adquirir más conocimiento) de docentes que deben de luchar día tras día para brindar educación en condiciones no mínimas sino paupérrimas que ofrece el MEC y, es más, ¿qué esperar de estudiantes que ni siquiera tienen qué comer?
Sin más, estoy de acuerdo que las bajas calificaciones reflejan la poca preparación de las personas, pero estoy totalmente en desacuerdo exigir exámenes normalizados a personas quienes su realidad supera por completo a este tipo de preparaciones y exigencias. Se debe necesariamente, dar para exigir.